El blog de una chamana llanera



Rompiendo árboles genealógicos para dejar salir mi esencia propia y real

sábado, 19 de noviembre de 2011

Itzpapalotl

Sigue siendo lo mismo, pero no lo mismo de cuando los guerreros ejemplares habitaban el lugar. Sientes que no cabes aquí, en el entorno, en el pueblo, aveces incluso sientes que ya no cabes en tu propio cuerpo, quieres salir, quieres volar para seguir sintiendo libremente, todo sigue siendo una aldea pero sin respeto por nada, nada ya es real y en verdad ya no cabes ni en ti, las alas rompen el capullo con tu alma guerrera.

El chamán observa a la mariposa deslizarse en la seda del viento por las faldas del Xicuco, libre, hermosa; ha pasado tantas muertes, todo para salir del tejido duro de la falsedad, de las mentiras. Vuelan las almas de los guerreros y de los demás muertos que lucharon por libertad, eso son las mariposas, seres vivos de la muerte, buscando miel en las flores, la miel que los humanos ya no sabemos dar.

Los colores distinguen que tipo de guerreros fueron, pero no importa, sólo dan la sensación de esas ganas de morir más para poder ser libres, sólo la muerte es sagrada en el valle, región lastimada, el humo de la empresa nacional saqueada lastimando el paisaje y aún así las almas de los guerreros siguen volando a las faldas del cerro que nos orienta, y hasta colibrís en la zona se siguen aferrando a su poco oxigeno. Se levantan los atlantes entre una población en la que ya los olvidaron, a la que ya no le importa lo diáfano.

Sabiduría desperdiciada, disciplina no tomada, mariposas de obsidiana llorando su valle, ahora corrupto, pero ellas ya murieron con dignidad y pudieron dejar los capullos para volar. El Xicuco con su guardián, aún espera que las almas de los guerreros, que escuchan las flores con ayuda del viento, le anuncien que ya se acerca el Dios de las plumas, el que ha de regresar.

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