Amantes revolucionarios que hacen el amor utópicamente para sembrar la verdad en los vientres, tal vez seamos diferentes y tenemos que luchar así para conservar nuestra especie, es verdad que la pólvora fue nuestro incienso pero seguimos subiendo escalones y ustedes se quedaron en el mismo lugar, estamos cosechando muchos frutos pero se empeñan en no verlos.
Los puños rojos en las calles han vuelto a florecer en la nación, en el mundo y en las razones que se han logrado descontaminar, están moviendo entrañas, haciendo hervir sangre en las venas para evaporarse en consciencia, nosotros nunca hemos dejado de florecer ni de cosechar y a ustedes en cambio el brillo falso los opaca más.
Nosotros somos poemas y ustedes cada vez más secos desde la raíz sólo títeres del capital, nosotros somos la primavera que sus manipuladores quieren marchitar.
Todo y nada se ha perdido en los nuevos capullos de la humanidad, todo y nada tengo perdido en cada amante rojo que se va. Soy la flor a la que ese amante le quito algo de su aroma para dejarle una mezcla de algo exquisito con toques de dulzura, soy y somos el eslabón perdido que se ha encontrado al mirar muy dentro.
Somos la primavera utópica, sólo hay que dejarnos florecer para después dejarnos cosechar.
uy, qué bonito!! muuuaaaaaa
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